Fernando Botero - Pintor y escultor colombiano  (Medellín Colombia 1932)
   
Menopausia  

  

La menopausia es una etapa más del ciclo vital de la vida de una mujer. Se caracteriza fundamentalmente por la declinación de la función ovárica y el consiguiente cese de la menstruación. Existen tantas diferentes maneras de vivir este paso biológico como mujeres hay. Puede ser que transcurra asintomática como también con muchos síntomas dependientes, en general todos del cambio hormonal suscitado en el cuerpo, como así también de elementos psicológicos siempre presentes en nuestra vida.

Los ovarios en esta etapa dejan de producir las cantidades de estrógenos y progesterona necesarias para llegar a producir la regla, pero siguen en general segregando cantidades menores de estrógenos durante mucho tiempo más, a veces muchos años. Por lo tanto, sigue habiendo en el cuerpo función estrogénica, no habría por qué agregar desde fuera hormonas. Si la menopausia llega de forma natural, o sea, no precozmente o por alguna patología (clínica o quirúrgica) se supone que el cuerpo está preparado para transitarla.
 
Cuando se dan alteraciones aparecen síntomas que se podrían clasificar según el momento en que aparecen, ya sean a corto, mediano o largo plazo.
 

 
SÍNTOMAS A CORTO PLAZO

• Sofocos

Son la manifestación más común. Se describen como una sensación de calor en la cara y en el cuello que se extiende al tórax, con una duración de 30 segundos a 2 minutos, seguidos a veces de sudoración profusa, en ocasiones con cefaleas, vértigo y/o palpitaciones.

 
Pueden aparecer incluso años antes de la menopausia. La frecuencia e intensidad es variable, algunas mujeres no lo experimentan jamás y otras lo sufren hasta edades tardías.

 
Se presentan a lo largo del día o incluso por las noches en medio del sueño. Hay algunas circunstancias que los pueden precipitar como bebidas alcohólicas, comidas calientes, etc.

  • Alteraciones del sueño

  • Irritabilidad

  • Cambios de humor

  • Cansancio, etc

 
SÍNTOMAS A MEDIANO PLAZO

• Alteraciones Genitourinarias:
La mucosa vaginal pierde su elasticidad por modificación del epitelio con la consiguiente sequedad vaginal, lo que dificulta muchas veces las relaciones sexuales provocando dolor.

 
Aumenta a su vez el riesgo de infecciones vaginales.

 
Se producen también cambios en uretra y vejiga, pudiendo aparecer síntomas de urgencia y mayor frecuencia al orinar e incontinencia. También puede aparecer cistitis repetidamente.

• Alteraciones en la piel:
El déficit estrogénico produce alteraciones en la dermis y la epidermis que junto a los cambios por la edad (como la disminución del colágeno) y agentes externos como el sol, el humo del tabaco, etc. contribuyen al envejecimiento cutáneo.

 
Las manchas que tanto alarman por estética y posible riesgo de cáncer de piel se deben más a una exposición al sol que a efectos de la menopausia.
 

 
SÍNTOMAS A LARGO PLAZO

• Osteoporosis:
Es un desorden metabólico caracterizado por la reducción cuantitativa del tejido óseo, aumentando como consecuencia la fragilidad de los huesos y por lo tanto la posibilidad de fracturas aunque sea por traumatismos mínimos.

 
En el caso de la mujer en estado post-menopáusico la posibilidad de padecerla es mayor, debido al déficit estrogénico, ya que los estrógenos actúan aumentando la formación ósea.

 
El diagnóstico preventivo de la osteoporosis se hace por densitometría ósea. Éste es un procedimiento diagnóstico no invasivo que se utiliza para medir la densidad ósea. Aunque es una técnica radiológica, la dosis de radiación es muy baja y supuestamente no tiene riesgo.

• Cardiopatía Isquémica:
La cardiopatía isquémica es una enfermedad caracterizada por la obstrucción de las arterias coronarias encargadas de nutrir al corazón para que pueda ejercer correctamente la función de bombeo de sangre a todo el organismo.

 
Cuando la obstrucción de un vaso coronario es total, una zona del corazón se queda sin riego y como consecuencia se necrosa o muere, denominándose a este cuadro infarto de miocardio.

 
En el caso de la menopausia precoz, o sea antes de los 40 años, el riesgo de cardiopatía isquémica se incrementa notablemente. Evidentemente se asocia a otros factores de riesgo como el sedementarismo, la obesidad, el tabaquismo o la hipertensión arterial.

• Trastornos psicológicos:
Las mujeres padecen trastornos afectivos, especialmente depresivos.

 
Entre los síntomas menopáusicos se incluyen algunos que son típicos de la depresión, como alteraciones del sueño, fatiga, irritabilidad, cambio de carácter, etc.

 
Pero… no hay que confundir el “estar depresiva” que se escucha con frecuencia y que tiene una relación causal con el momento, con la Depresión como enfermedad.

 
El consumo de ansiolíticos y antidepresivos en esta etapa es realmente muy elevado. Seguramente este fenómeno no solo es debido a la demanda que efectúan las mujeres angustiadas por no saber qué les está pasando… sino a la absoluta imposibilidad e incapacidad de escuchar del médico desde el sistema de salud para poder comprender y ayudar a partir de entender el fenómeno vital que la mujer está viviendo.

 
La independización de los hijos, la pérdida de sus propios padres, dificultades con la pareja, pueden dar lugar a situaciones difíciles de transitar. La irritabilidad, ansiedad, insomnio, alteraciones de la libido también son típicas de esta etapa. Pero esto no justifica la medicalización abusiva del cuerpo de la mujer… sin escucharla.

 
Como he dicho al principio, existen tantas diferentes maneras de vivir este paso biológico como mujeres hay. Es apuntando a escuchar la subjetividad como más pueden ser ayudadas. Y si el médico no lo puede hacer por los motivos que fueren, que sugiera y derive a otros profesionales de la psicología en lugar de tapar con la medicalización.

 
Cuando me consulta una mujer con edad comprendida entre 45 y 55 años con todo tipo de síntomas relacionados con el ciclo, con o sin regla, o con algunos meses sin ella y que luego vuelve a tenerla, con o sin la sintomatología habitual como sofocos, insomnio, nerviosismo, trastornos urinarios, sequedad vaginal, etc… y sin antecedentes familiares significativos como pueden ser los trastornos cardiovasculares o la osteoporosis, es de suponer que estamos ante una mujer con diagnóstico de MENOPAUSIA NATURAL.
 
Siempre hago una anamnesis clínica completa homeopática y energética. Además del examen ginecológico con las consiguientes citología, ecografía y mamografía, para descartar cualquier patología ginecológica agregada.
 
También solicito una analítica hormonal que nos ayudará a certificar el diagnóstico si encontramos FSH con valores aumentados y estrógenos y progesterona disminuidos, ya que esto indica la hipofunción ovárica típica de este período. Además de TSH-T3 y T4 para observar la función tiroidea.
 
Pero más allá de lo expuesto hasta aquí, fundamentalmente “escucho” a la paciente. Ella es un caso individual y la terapéutica es individual.

 
Hemos de considerar a la mujer en este momento de su vida y de su historia.
 
Existen muchas maneras de vivir la menopausia. Hay quien está contenta por no tener más la regla, ya que desaparece con ella el fantasma del peligro de embarazo no deseado (aunque cabe recordar que la anticoncepción debe seguir teniéndose en cuenta en esta etapa, ya que pasada la última regla aún puede producirse un embarazo), por ejemplo. O bien, quien se angustia porque se acaba lo que siente es para ella la etapa más importante de la vida.
 
La anticoncepción también se debe tener en cuenta en este tiempo, ya que hasta pasada la última regla aún puede producirse un embarazo.
 
Aparece la historia de su feminidad y de la relación con su cuerpo.

 
Averiguo como ha sido la transmisión de mujer a mujer en su familia y en su historia. Cómo fue su primera regla, que información tenía. Cómo fue el inicio de las relaciones sexuales, si ha tenido hijos o no, si los ha deseado aunque no los haya tenido. Si es satisfactoria su vida sexual amorosa actual. Si lo fue antes, cuando. La relación que tiene actualmente con su cuerpo. Si se cuida y como. Si cuida su salud, la alimentación o si prevalece solo el aspecto estético. En fin, las mujeres se acercan a nuestras consultas con más o menos dudas e interrogantes acerca de lo que les está pasando pero, en general, con una gran necesidad de hablar y ser escuchadas, a la vez que comprendidas en esta etapa de cambio vital.

 
Es verdad que la menopausia marca el fin de una etapa fundamental, pero también lo es el hecho de que existe un montante de energía que antes estaba destinada mes a mes a la función reproductora, y que hoy puede reconducirse creativamente hacia otros intereses.

 
La terapéutica que empleo es individual y global. Comprende:
 

 
HÁBITOS DE VIDA

  • Promover el ejercicio físico, andar por lo menos una hora, dos o tres veces a la semana, o hacer ejercicios específicos para fortalecer la masa muscular y prevenir así la osteoporosis.

  • Evitar el sobrepeso para no sobrecargar las articulaciones y prevenir las enfermedades cardiovasculares.

  • Evitar los tóxicos (tabaco, alcohol) y el stress.

  • Tomar conciencia de lo cotidiano y de lo que es la menopausia: una fase evolutiva en la cual una pueda desarrollar diferentes aspectos de sí misma, que no era posible en otras fases.

  • Exposición al sol moderado, en la salida y en la puesta del sol.

 

CUIDANDO LA ALIMENTACIÓN

  • CEREALES INTEGRALES: no refinados, por su mayor riqueza en minerales y vitaminas ya que los refinados aumentan la descalcificación ósea.

  • FRUTAS Y VERDURAS FRESCAS: por la hidratación natural que aportan y las vitaminas.

  • ALIMENTOS MÁS REVITALIZADORES: los alimentos crudos son los de mayor riqueza porque son los que están más cerca de la fuente de energía solar. Es en lo crudo y verde donde la energía solar se transforma en alimento.

  • CALDOS ANTIOXIDANTES: (cebolla, apio, zanahoria, col, manzana) a temporadas porque arrastran el oxígeno de los elementos, dejando los radicales libres, de ahí su efecto antioxidante.

  • DIETA NORMO O HIPOPROTEICA: según la OMS lo básico es 0,65 g. de proteína por kg. de peso/por día, ya que las dietas hiperproteicas descalcifican.

  • EVITAR DIETAS SECAS O HIPEROSMOLARES: ya que aumentan la sequedad de las mucosas en general, y por lo tanto aumenta la sequedad vaginal típico síntoma de la menopausia.

  • CONTRAINDICACIÓN DE LAS DIETAS HIPERGRASAS E HIPERPROTEICAS: porque aumentan el riesgo de patologías cardiovasculares y edema periarticular (dolores articulares). El almacén fisiológico de proteínas es el colágeno, que al saturarse se deposita en el espacio intercelular, para pasar luego a las paredes arteriales y sería este el punto donde a posteriori se depositan las grasas. De ahí la contraindicación de este tipo de dietas, que generan hiperacidez en el medio y por lo tanto se descalcificará el hueso para compensar (sale calcio de los huesos).

  • TOMAR ÁCIDOS GRASOS ESCENCIALES: los frutos secos en general aportan ácidos grasos escenciales (tomar en especial piñones, ya que poseen la mayor concentración de calcio). También están presentes en el aceite de germen de trigo y de prímula u onagra.

  • TOMAR VITAMINA E: germen de trigo es el suplemento alimenticio con mayor cantidad de vitamina E, llamada también antivejez.

  • EVITAR: refinados, vísceras, huevos (por la toxicidad de las vacunas avícolas), mariscos bivalvos, tóxicos (café, tabaco), fosfatos (bebidas cola, son descalcificantes)

  • DIETA REFORZANTE DEL CALCIO, SUSTITUTIVA DE LA LECHE: los requerimientos diarios de calcio son de 800mg. en una persona adulta, incluyendo la etapa de la menopausia en la mujer. Los alimentos más ricos en calcio por 100g son los quesos (de 380 a 1220mg), el sésamo (783mg), los frutos secos (higos secos 190mg, avellanas 225mg, almendras 252mg) yogur (180mg), leche (120mg), soja seca (190mg) y col rizada (230mg). las verduras y las hortalizas en general mantienen una proporción de fósforo más adecuada (dos de calcio por una de fósforo) para su mejor aprovechamiento.

  • SUPLEMENTOS DIETÉTICOS CON SALES CALCÁREAS: las sales calcáreas reconducen el calcio, o sea, aumentan la fijación ósea del calcio. Siempre hay que darlas con otro suplemento cálcico.

  • APOYO TERAPÉUTICO CON HORMONAS NATURALES: A través de alimentos o productos de fitoterapia. Alimentos con fitoestrógenos: soja y derivados (leche de soja, tofu, hamburguesas de soja). Alfalfa. Plantas medicinales: sauzgatillo, cimífuga, ñame silvestre.


TRATAMIENTO MÉDICO HOMEOPÁTICO

La homeopatía es una medicina que respeta la sabiduría del cuerpo y sus propios mecanismos de autorregulación.

 
Utiliza medicamentos naturales obtenidos tanto del reino animal como mineral como vegetal y humano, con los que actúa, como medicina energética que es, sobre la Energía Vital de la persona.

 
La Energía Vital, estimulada por el medicamento, actuará sobre el propio sistema inmunitario y defensivo del organismo para iniciar el proceso de curación.

 
El medicamento homeopático no reemplaza una carencia, sino que ayuda al organismo a recuperar un equilibrio perdido que se manifiesta a través de los síntomas y la enfermedad.

 
Cuando la menopausia transcurre dentro de los límites esperados de la edad y como un proceso natural hay que saber acompañarla con un tratamiento respetuoso y concordante con el momento de la vida.
 


 

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