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| Enfermedades de la Mujer | |
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El flujo genital constituye un motivo de consulta ginecológica muy común. El canal genital en la mujer está abierto al exterior y no existen barreras mecánicas que impidan el ascenso de gérmenes. La oclusión del introito por los labios, así como la característica anatómica de la vagina de ser una cavidad virtual constituyen mecanismos de defensa en sí mismos.
Normalmente, la vagina tiene un medio ácido que se debe a la acción de los bacilos de Doderlein (siempre presentes en la citología) que viven en ella. Cualquier cambio en el pH de la vagina favorece la infección, bien de gérmenes que habitualmente están en ella, bien de los que se encuentran en el exterior. De ahí que la primera medida terapéutica y natural que podemos tomar sea rectificar el pH de la vagina.
Es conveniente, a la vez que se realizan algunos de estos tratamientos locales, disminuir o suprimir todos los productos lácteos de la dieta.
Si una vez pasado el tiempo de tratamiento no se ha normalizado el flujo o vuelven a detectarse anomalías en él, si hay síntomas adicionales como ganglios aumentados de tamaño, erupciones cutáneas o fiebre alta, se debe consultar inmediatamente al especialista para que nos efectúe una revisión ginecológica con la consiguiente citología vaginal y determinar si hay o no gérmenes que estén provocando los síntomas, ya que los síntomas vaginales no siempre se acompañan de gérmenes. Que no haya gérmenes no significa que no haya síntomas.
El medicamento homeopático, a través de impulsar a la Energía Vital (fuerza reparadora de todo organismo), ayuda a modificar esta manifestación del “ser” en su totalidad (o sea, con lo emocional también) a través del cuerpo.
El tratamiento homeopático es el más indicado para este tipo de patologías ya que actúa equilibrando los sistemas defensivos del cuerpo para que por sí mismo lo resuelva, sin “atacar”, como en el caso de los antibióticos y antimicóticos, la flora vaginal y destruirla.
Quiero dejar claro que la visita al ginecólogo debe realizarse siempre y a la brevedad ante cualquier lesión –duela o no- en los genitales externos. |
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