Enfermedades de la Mujer  

 

Dismenorreas … Menstruaciones dolorosas

 

 

Es el padecimiento ginecológico más frecuente en la adolescencia, y mujeres jóvenes. Supone  dolor en la regla, y muchas veces se acompaña de síntomas neurovegetativos.

Puede ser:

 

a)  Dismenorrea Primaria. Es aquella en la que no se encuentran anomalías en el examen físico y no se vincula a enfermedades pélvicas específicas. Suele aparecer desde la primera regla, o muy poco tiempo después.

b)  Dismenorrea Secundaria. Es la debida a una enfermedad pélvica específica identificándose en la exploración una patología orgánica determinada. Las causas más frecuentes son endometriosis, enfermedad inflamatoria pélvica, malformaciones, pólipos endometriales, etc. Comienza varios años después de la primera regla, salvo en el caso de malformaciones en que comienza desde el primer sangrado.

 

Según los síntomas puede ser leve, moderada o severa esta última es la que dura casi todos los días de la regla, y se acompaña además de síntomas neurovegetativos como son náuseas, vómitos, diarreas, fatiga, etc. Estos síntomas son debidos al aumento de prostaglandinas en sangre (sustancias segregadas por el endometrio) durante el primer tiempo de sangrado. Y el dolor se debe al aumento de la contractilidad del útero.

 

El examen ginecológico y la ecografía nos permiten hacer el diagnóstico.

 

Es fundamental descartar todo elemento físico que  pueda estar originándola.

 

Tratamiento desde la Ginecología tradicional

 

1-   Analgésicos.

2-   Inhibidores de la síntesis de prostaglandinas que además de aliviar el dolor, reducen el flujo menstrual. Son los antinflamatorios no esteroides.

3-   Anticonceptivos orales (la píldora) que atrofian el endometrio y disminuyen también la síntesis de prostaglandinas lo que provoca la disminución del dolor.

 

Tratamiento Homeopático

 

Todo este cuadro físico se acompaña como es de esperarse con su correlativo componente emocional. La medicina  homeopática al contar con medicamentos que actúan además de en lo físico, sobre lo emocional, mejorará en primer lugar subjetivamente a la persona, y también la sintomatología física al re-equilibrar energéticamente el cuerpo. No actúa inhibiendo la ovulación por ejemplo para calmar un dolor, sino que estimula los propios sistemas energéticos del cuerpo, para lograr ese equilibrio que disminuirá el dolor y mejorará el estado general de la paciente.

 


 

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