“Soy Mujer” Eddie Torre. Pintor argentino
   
Enfermedades de la Mujer  

 

Candidiasis Vaginal: qué es y cómo combatirla

 

 

La infección vaginal por cándidas (hongos) es favorecida por algunos factores como son el uso de antibióticos, corticoides, píldora anticonceptiva, el embarazo, la diabetes, la ropa interior demasiado apretada, el baño en piscinas altamente cloradas, el uso de salva-slips de tejidos sintéticos y alergias a perfumes o jabones locales llamados “íntimos”.

 

Es una infección muy común, un elevado número de mujeres en el mundo la padecen indefectiblemente a lo largo de su vida. De hecho, este hongo está siempre presente en nuestra piel y nuestro tracto digestivo, pero se encuentra controlado por otros microorganismos no patógenos.

 

De la misma manera, viven normalmente en la vagina sin por ello infectarla.

 

Para que infecten es necesario que algo quiebre el equilibrio biológico y se posibilite que estos habitantes usuales se vuelvan con la suficiente agresividad como para infectarla. Si esto ocurre, los síntomas aparecen al principio, muchas veces como leves molestias, para ir acentuándose luego, y son: picores y ardores en la vagina, flujo blanco y espeso, como leche cortada o yogurt, irritación y enrojecimiento vulvar. Estas molestias se agravan conforme se va acercando la regla y muchas veces hacen que se pierda el interés por el sexo, ya que después del coito los síntomas empeoran.

 

El hombre suele tener molestias como enrojecimiento, irritación y picor en el glande, y a veces picores en las ingles, pero la mayoría de las veces es un portador “sano” que contagia. O sea, no sufre la infección, por lo que es aconsejable que haga también el tratamiento para evitar el re contagio con su pareja.

 

La vida estresante, los malos hábitos alimenticios, la falta de un tiempo para relajarnos en lo cotidiano son factores que predisponen y muchas veces sostienen la micosis vaginal.

 

Si sospechamos que padecemos una infección vaginal por cándidas, es muy importante acudir al ginecólogo, porque existen otras patologías que pueden confundirse con la candidiasis, por ejemplo las infecciones bacterianas o virales, o una carencia de estrógenos que provoca sequedad vaginal.

 

El examen ginecológico y una citología definirán el diagnóstico de la infección evitando así el empeoramiento y la prolongación de los síntomas.

 

Para combatirlos, primero tenemos que aceptar que la vagina es su vivienda habitual y no intentar desalojarlos sino más bien volverlos a su condición de habitantes que no infectan. Y para ello, lo primero y principal es cambiarles el medio vaginal, transformar el pH en alcalino.

 

Para esto existen cremas y óvulos vaginales de laboratorio con Cotrimazol o Ketoconazol, así como también antifúngicos orales, pero demostrado está que para cambiar el pH vaginal es suficiente hacer lavajes vaginales con un litro de agua mineral hervida y dejada enfriar + 2 cucharadas soperas colmadas de Bicarbonato de Sodio. Estos lavajes una vez al día preferentemente por las noches. Luego colocar un yogurt natural y dejar actuar toda la noche durante 14 días + abstinencia + una crema antifúngica para el compañero sexual, resolverán en la mayoría de los casos la infección.

 

Desde luego debemos poner atención a aquellas causas ya mencionadas… que favorecen la infección y tratar de modificarlas, como son, entre otras:

 

  • Reducir o eliminar el consumo de azúcares refinados y lácteos.

 

  • Reducir el alcohol.

 

  • Ingerir más alimentos verdes crudos y granos integrales.

 

La fitoterapia puede sernos de gran ayuda para atemperar los síntomas de las micosis.

 

  • Aceite esencial de Caléndula.

  • Aceite esencial del Arbol del Té.

  • Jabón de aceite de Oliva.

 

El tratamiento médico homeopático suele ser de gran ayuda en la candidiasis y sobre todo si ocurre reiteradamente, ya que al ser una medicina holística tiene en cuenta la totalidad del individuo y sus circunstancias. O sea, los aspectos emocionales y físicos así como también el momento personal por el que está pasando cuando se reactiva la infección. Como medicina energética que es, apuntará a estimular los propios mecanismos defensivos del cuerpo para que este reaccione y ejerza la autocuración.


 

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